Periodismo y teatro en Guadalajara

 


Renato Polo: Salto de canario y el grupo que nació para estar en todos los teatros

 

 
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Precios: $90 general; $50 para grupos de 5 personas; $70 a estudiantes, maestros y adultos mayores con credencial.
 
Horario: Miércoles 14 a 28, 19:00 horas
 
Temporada: Segunda temporada en foro: Estudio Diana, septiembre de 2016
 


En pocas palabras

La puesta en escena ganadora de la Muestra Estatal de Teatro 2016 es el debut de seis jóvenes dedicados a producir trabajos de alta calidad; su director detalla la evolución del proyecto.

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Posted Septiembre 14, 2016 by

 
Qué hay que saber
 
 

Renato Josué Polo

  • 23 años
  • Estudió en la última generación de la desaparecida escuela Idea
  • Estudió el PEA del Inart, del cual egresó en 2014
  • Además de Salto de canario, dirigió una lectura dramatizada que se presentó en julio de 2016, durante la primera edición del ciclo de este género convocado por el Teatro Jaime Torres Bodet.

 

Cuando los jóvenes de Tramando Teatro debutaron como grupo con un montaje completo, se propusieron presentarlo como un trabajo del todo profesional, que respaldara sus intereses y apuestas, pero también lo que habían aprendido en medio de artistas profesionales.

La obra enmarcó un par de años de mucha actividad para cada uno de los seis integrantes de esa empresa, y la mejor evidencia de que habían escogido el proyecto adecuado llegó el 11 de septiembre de 2016: el montaje en cuestión, Salto de canario, es la puesta en escena ganadora de la XX Muestra Estatal de Teatro de Jalisco; su productora Emily Brown, los actores Jony Perdomo y Daniel Macías y el propio Renato Polo recibieron sendas nominaciones en sus categorías.

La obra tendrá una temporada de tres funciones, los últimos miércoles de septiembre de 2016. Renato Polo, el director del montaje, concedió una entrevista a ÁgoraGDL antes de la Muestra jalisciense.

—¿Cómo ves a Salto de canario un año después de que te embarcaste en este proyecto de dirección?

—Para todos ha sido una evolución, desde la primera función que dimos en El Embarcadero, en todos los sentidos. Hemos encontrado ciertas mecánicas útiles, siempre probamos cosas diferentes y en cada función hay algo nuevo: un trazo, un movimiento, no pongamos las luces arriba, sino abajo. Algo que siempre quisimos para el proyecto era estar en todos los lugares posibles y que fuera adaptable a cualquier espacio; incluso estuvimos una vez en un auditorio que era como una iglesia. Queríamos estar en todos los teatros; que éste, que iba a ser el primer proyecto, sirviera para darnos a conocer como colectivo. Queríamos que fuera lo más profesional posible; ojalá que lo hayamos logrado. Creo que sí, creo que estamos en el proceso. Antes seguía sintiéndome estudiante; creo que hasta Salto… fue cuando dije: la obra está a un nivel más profesional.

—¿Cómo querían ser vistos?

—Como un grupo que puede hacer de todo: que no nos quedáramos sólo en teatro para niños o para jóvenes, diverso en las propuestas. Me gustaría que fuéramos una compañía de repertorio, que pudiera tener varias obras al mismo tiempo.

“Cuando estaba en la escuela, en el segundo semestre del Idea, hice una primera obra con Scarlet (Garduño, actriz de Salto…), fue lo primero que dirigí y le pusimos Tramando Teatro. Seguimos trabajando juntos; para el siguiente semestre se agregó Dany (Casillas), luego Jony (Perdomo), luego Emily (Brown) y Adriana (Muñoz)”

—Muchos grupos de egresados o de jóvenes en esta ciudad hacen un primer proyecto y luego cada quien agarra por su lado.  ¿Para Tramando Teatro está claro que van a seguir juntos o todavía no saben qué va a pasar?

—La idea es que sigamos juntos y consolidemos la compañía. Desde que lo planteamos al principio, platicamos esta idea de que juntos podemos llegar muy lejos. Yo creo que Salto de canario ha sido una buena carta de presentación. También teníamos un interés de hablar de estos temas: somos jóvenes, y más que la intención fuera esto de aventarnos a hacer las cosas: hablemos desde lo que somos y no pretendamos hacer Hamlet al principio.

—Tienes tres compañeros actores y dos compañeras a cargo de producción. ¿Qué fue lo que tú aportaste a Salto de canario?

—Soy como un papá para el trabajo (risas). A mí me dice Emily que soy como el papá: además de haber fundado, digamos, Tramando Teatro, por lo que yo viví en A la Deriva (compañía local donde fue actor) me tocó ir guiando al grupo. Soy muy tranquilo, muy calmado, y siempre intento hacer las cosas correctas para todos.

—¿Te gusta Salto de canario como ya está ahorita o todavía ajustas cosas?

—Todavía. Siempre veo detallitos, doy notas. Algo que aprendí es nunca conformarme: confiar en lo que hicimos pero tampoco estar 100% conforme.

—Ya tuviste otras producciones después de Salto de canario; ¿cómo te sientes como director?

—Con muchas preguntas, muchísimas. Cuando salí creía tener un camino, “creo que ya, va por aquí”, y a partir de este proceso, de estar en diferentes cosas, con diferentes personas, ya ni sé ni dónde estoy (risas). Creo saber dónde estoy parado pero no exactamente a dónde voy, y ahora estoy buscando; por eso tampoco he iniciado ningún proyecto nuevo.

 

—Todos ustedes son gente a la que le interesa el teatro. En particular, ¿tú crees que tiene sentido dedicarse al arte?

—Creo que va teniendo sentido mientras lo haces, a través de la práctica. En la escuela no sabía exactamente que me iba a dedicar al teatro: yo quería estudiar actuación y allí estaba. Creo que me fui encaminando. Una de las experiencias que me marcaron fue estar en A la Deriva, porque allí me di cuenta de que es muy padre y sí es posible vivir de esto, quizá no con grandes lujos, pero dignamente, y hacer algo que te gusta y te emociona. Antes no tenía ni idea de la existencia del teatro en Guadalajara y a partir de esto me dan ganas de que mucha más gente conozca esto que yo sentí, que lo descubra.

Becario de la Muestra Nacional

Renato Polo fue elegido como uno de los artistas becados para participar como invitado en la Muestra Nacional de Teatro, que se celebrará en noviembre. “Voy como becario, a observar y aprender. Me había tocado ir a la de Monterrey y la de Aguascalientes, por mi parte, y desde la primera vez me enamoré de la Muestra: que desde las 8 de la mañana hasta las 12 de la noche estaba todo el día pegado en el teatro, ver a personas con más experiencia, a los directores en las conferencias, en la convivencia con gente de otros estados. Yo decía: ah, el teatro puede ser distinto, y luego fui para allá y me di cuenta que hay todavía más diversidad”.

—¿Cuándo te diste cuenta de la existencia del teatro en Guadalajara?

—Creo que en el primer semestre de Idea tuve que ver una obra; fue una dirigida por Moisés Orozco que se llamaba Analco, en el Foro de Arte y Cultura, y luego vi algo completamente diferente, Todas las Julias del mundo, de A la Deriva. Ver ese contraste para mí fue “guaau”, una gran diferencia, esa diversidad. Luego me tocó ver las lecturas teatralizadas de aquella vez, con Copatzin Borbón, Alejandro León y otros directores, y fue otra forma. A partir de esas experiencias empezó a interesarme la variedad de lenguajes, de posibilidades; se me hacía que el cine era más o menos un solo camino; ver aquello se me hizo muy chido.

—¿Cómo ves en la escena local que se haga teatro no convencional, cuando es tan difícil atraer público de por sí?

—Yo creo que se trata de ser interesante. Las obras que son interesantes, que son entretenidas, se van dando a conocer poco a poco y van generando su propio público. En esta cuestión de la estética y los lenguajes, recuerdo algo que decía Peter Brook, sobre El valle del asombro: lo que presentabas tenía una característica que atraía a las personas, que era lo familiar y lo espectacular, lo asombroso; mientras tuvieras un equilibrio, que pudieras empatizar y algo asombroso, en este caso la teatralidad, y las juntaras y hubiera armonía, iba a ser muy entretenido. Yo creo que abogo por eso, más que por una teatralidad o una estética propia.

Fotografía tomada del muro de Facebook del grupo Tramando Teatro.

Fotografía tomada del muro de Facebook del grupo Tramando Teatro: Scarlet Garduño, Jony Perdomo, Emily Brown, Daniel Macías, Adriana Muñoz y Renato Polo.

Sobrevivir

El siguiente proyecto en Tramando Teatro será Sobrevivir, un montaje que funciona como experimento escénico y obra de teatro en el que los actores presentan juegos tradicionales y populares como metáforas de las formas de sobrevivir en la violencia de México. Planeada para marzo del próximo año, Sobrevivir será dirigida por Alejandro León, también a cargo de la dramaturgia. “Es completamente diferente de Salto de canario y eso es el sello que queríamos”, explica Renato Polo. “Nuestra carta fuerte fue Salto…­ como teatro para jóvenes, para empezar, pero lo que sigue es para jóvenes adultos y adultos”.


Iván González Vega

 
Periodista en Guadalajara, México. Estudiante de actuación. Profesor de ciencias de la comunicación y periodismo.


One Comment


  1.  
    Arllete Solano

    Me gusta su sitio de internet, felicidades por apoyar el periodismo especializado y ser una fuente de información.





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