Periodismo y teatro en Guadalajara

 


Ñaque: un homenaje diacrónico al teatro y sus actores

 

 
Lo básico
 

Género: ,
 
Director:
 
Actores: ,
 
Clasificación:
 
Autor:
 
Foro:
 
Mes: ,
 
Precios: $100 general, $80 para estudiantes, maestros y adultos mayores con credencial y $60 para integrantes de grupos de cuatro personas.
 
Horario: Domingos, 18:00 horas
 
Temporada: Estreno en mayo-junio de 2016.
 


En pocas palabras

“En la vida todo se repite. Y llegamos a pensar: ‘¿Hasta cuándo voy a seguir haciendo esto?’”. En Ñaque, dos actores se preguntan por su oficio, con el público enfrente de ellos; así es este trabajo del director italiano Alberto di Matteo con dos jóvenes tapatíos.

0
Posted Junio 4, 2016 by

 
Qué hay que saber
 
 

Un ñaque es, según la Real Academia, una compañía ambulante de teatro compuesta por dos cómicos, en este caso Ríos y Solano, españoles del siglo XVII que, sin saber por qué, se encuentran de pronto, en pleno 2016, en el escenario del Teatro Jaime Torres Bodet, frente al público tapatío.

—Más de 400 años… ¡Hemos andado mucho! —exclama Ríos.

Pero su consternación dura poco, porque la obra debe continuar. Son, antes que nada, actores comprometidos con su audiencia.

—Están esperando.

—Otra vez.

—Y habrá más veces.

—¿Y diremos lo mismo?

—Lo mismo.

—¿Y haremos lo mismo?

—Sí.

—¿Hasta cuándo…?

Función de Ñaque en el Teatro Jaime Torres Bodet. Fotografía: Susana del Real.

Función de Ñaque en el Teatro Jaime Torres Bodet. Fotografía: Susana del Real.

De vez en cuando Ríos, interpretado por Gabriela Flores Daniel, y Solano, interpretado por Asaf Vargas Agredano, interrumpen súbitamente su actuación, cuando una duda sobre su oficio como actores, o sobre la vida de los piojos, los atormenta. Entonces paran todo, discuten, intentan tranquilizarse el uno al otro y, con la interrogante apenas un poco resuelta, regresan a la obra.

—Solano… ¿les importa? ¿Lo que decimos, lo que hacemos? —se cuestiona Ríos, mientras mira angustiado al público.

Ríos y Solano relatan con humor los altibajos de la vida en el camino y las peripecias de su oficio. Como la vez que se hicieron pasar por una compañía de teatro y pretendieron montar un espectáculo de varios personajes entre los dos y sin utilería. O de cuando casi los linchan. O de cuando se embarcaron a la Nueva España.

—Solano… ¿les importa? ¿Lo que decimos, lo que hacemos?

Los integrantes del ñaque expresan de forma espontánea, y por eso mismo potente, inquietudes que pueden resultarle cercanas a cualquier teatrero, ya sea del siglo XVII o del XXI: las dificultades económicas, el pánico escénico, el terror al olvidar una línea, lo complejo de la relación con el público al estar en escena, lo efímero y por ello inquietante del teatro y lo ilusorio de la cuarta pared, que en más de una ocasión los cómicos rompen y hasta invierten con el público, cuando se permiten contemplarlo como si se tratase de la obra.

—¿Nos olvidarán? —pregunta Solano, mientras mira preocupado a la audiencia.

—Puede que ya estén olvidando… —le responde Ríos.

 

Escrita en España, dirigida en Italia y actuada en el siglo XVII

Ñaque o de piojos y actores, dirigida por el italiano Alberto Di Matteo, es el producto de año y medio de trabajo que comenzó con la visita del escritor de la obra, el aclamado dramaturgo español José Sanchis Sinisterra, a Guadalajara. Ahí se acordó montar la obra desde una versión del libreto, originalmente para teatros españoles, adaptada por el autor para el público de América Latina.

La obra está basada en el libro de misceláneas El viaje entretenido, del escritor del Siglo de Oro Agustín de Rojas Villandrando, y los actores comentan que los cómicos Ríos y Solano existieron de verdad.

Función de Ñaque en el Teatro Jaime Torres Bodet. Fotografía: Susana del Real.

Función de Ñaque en el Teatro Jaime Torres Bodet. Fotografía: Susana del Real.

El montaje representó un reto para los actores, que fueron dirigidos en su mayoría a distancia por Di Matteo a través de ensayos grabados, conferencias por Skype y tres visitas de trabajo intensivo.

Aunque ambos ya habían trabajado de manera remota, cuando Asaf Vargas dirigió desde la Ciudad de México a Gabriela Flores para el monólogo El cuento de todos, Ñaque se trataba de una obra más compleja.

“Esto, tanto por el discurso como por el trabajo corporal que demanda, además del texto, con muchas partes en verso. Teníamos la encomienda de no hacerlo aburrido, pero nos encontramos con que el público responde muy bien. El texto está tan bien escrito que en el estreno nos dimos cuenta del potencial de la obra”, afirma Asaf Vargas.

Para los teatreros la obra —a la que describen como versos del Siglo de Oro contemporanizados— representa una analogía no sólo del oficio del actor, sino también de las actividades del día a día.

“Es el trabajo de todos encontrarle sentido a lo que hacemos, pero muchas veces lo tomamos por sentado”, dice Asaf Vargas al referirse a los cuestionamientos sobre el teatro y la actuación que se plantean Ríos y Solano.   

“En la vida todo se repite. Y llegamos a pensar: ‘¿Hasta cuándo voy a seguir haciendo esto?’. En el caso de los actores eso nos lleva a preguntarnos qué es lo que de verdad le queda al público de tu trabajo”, explica Gabriela Flores.

 

publico ñaque gif


Susana del Real

 


0 Comments



Be the first to comment!


Leave a Response


(required)


Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.