Periodismo y teatro en Guadalajara

 


De silencio, hipocresía y violencia explícita hecha normal: Tom en la granja

 

 
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Precios: $110 general, $90 estudiantes, maestros y adultos mayores con credencial, $70 por persona a grupos de 5 en adelante
 
Horario: Del 7 al 30 de octubre; viernes y sábados, 20:00 horas; domingos, 18:00 horas
 
Temporada: Tercera temporada en octubre de 2016
 


En pocas palabras

El montaje del Colectivo Transeúnte sobre el texto de Michel Marc Bouchard regresa a cartelera durante octubre, tras registrar llenos totales en sus dos temporadas anteriores.

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Posted Octubre 7, 2016 by

 
Qué hay que saber
 
 

Este año los militantes por la “familia natural” añadieron a su discurso contra el matrimonio igualitario una queja repetida porque sus opositores los tildan de homofóbicos. Los políticos mexicanos poco a poco se acostumbraron a poner banderitas arcoíris en sus cuentas de redes sociales y hasta colorean los logos de sus gobiernos. Las películas mexicanas con galanes de telenovelas y chicas guapas tocan el tema.

Quien viva en México en el siglo XXI y afirme que en este país aún rige la homofobia, seguramente está equivocado.

¿O no?

En Tom en la granja, su famoso drama llevado al cine por Xavier Dolan, el dramaturgo quebequense Michel Marc Bouchard le recuerda al mundo que la homofobia va mucho más allá de los distintivos prodiversidad de los gobernantes o los discursos “tolerantes” de las iglesias y sus grupos civiles: el odio a los homosexuales es un mal tan enraizado en la cultura que se nos olvida que conquistó las vidas de los propios homosexuales, con un voto de silencio que muchos de ellos asumen porque, como el mundo está planeado para destruirlos, es mejor que se callen y obedezcan sus reglas.

Trasladado al teatro en Guadalajara por el Colectivo Transeúnte, Tom en la granja vuelve a la cartelera de la ciudad para una tercera temporada que, aseguran sus responsables, obedece a la buena respuesta que despertó en las dos ocasiones anteriores: para el grupo de artistas encargados también de la escuela Inart, la gente de Guadalajara quiere hablar de este tema, en lugar de fingir que la homofobia no existe o simplemente prohibir su discusión en cualquier foro, como desean los grupos conservadores del país.

 

Nosotros decimos que esta obra no está hecha para los homosexuales, sino para los demás, que se den cuenta de lo que puede sufrir alguien mediante señalamientos y odio; que se den cuenta de que todos somos humanos e iguales, no hay diferencia”

Diego Medrano Huerta, actor de Tom en la granja.

Fotografías: cortesía Tom en la granja.

Diego Medrano y Sara Isabel Quintero, en una escena de la primera temporada de la obra. Fotografías: cortesía Tom en la granja.

“Podemos contar mil anécdotas”, sostiene Alejandro León, director del montaje que ofrecerá funciones durante octubre en el Teatro Experimental de Jalisco, después de ganar tres premios en la Muestra Estatal de Teatro (MET) de 2016. “Con estas cosas de la ‘marcha por la familia’, creemos que es más que evidente que necesitamos aportar al diálogo sobre lo que la homosexualidad sí es y lo que la homofobia puede provocar. Platicábamos acerca de cómo suele decirse que el teatro puede ayudar a reconstruir el tejido social. ¿Cuál ‘reconstruir’? Hay que hacerlo todo, por completo, desde cero. Hay que tirar lo que mucha gente piensa sobre la homosexualidad y construirlo todo”.

La tercera temporada de Tom en la granja se extiende durante octubre, con Diego Medrano Huerta, Oz Jiménez, Sara Isabel Quintero y Susana Romo alternando papel, Dyana Díaz y Noé Castro.

El alumno que dijo que sí

Alejandro León se ríe porque Diego Medrano Huerta lloró cuando sus maestros en Inart, los integrantes del Colectivo Transeúnte, le ofrecieron el papel protagonista de Tom en la granja. Así de emocionado estaba de trabajar con profesionales como ellos o como Sara Isabel Quintero, premiada por este papel en la MET 2016 y con quien “cada ensayo era un aprendizaje”.

El joven actor, egresado de Inart, encarna a Tom en su primer montaje profesional, en el que comparte papeles con sus profesores. “Te voy a ser bien sincero: ellos no me habían dado ni el nombre de la obra y yo ya había dicho que sí. Desde que nos sentamos, en la primera junta, allí empezó el aprendizaje; el día del estreno, pum, me cayó el veinte, y cinco minutos antes era: ay, pa’ qué nacía. Es muy bonito; estoy muy contento porque este montaje me ha hecho crecer como persona y como artista”.

En territorio hostil

Tom es un joven de ciudad cuyo novio acaba de morir en un accidente. Cuando visita a la familia de su pareja, en una comunidad agrícola, descubre no sólo que ellos ignoran su condición de homosexual, sino que además esperan a una pareja mujer. Pese a su propio duelo, Tom les sigue el juego y se queda con la familia, en un territorio hostil que teme y desprecia por igual a los homosexuales, y bajo el creciente acoso de su cuñado.

Transeúnte admite que, en el caso de este espectáculo, su principal motivación es aportar a un debate necesario en México. El espectáculo, admite el director Alejandro León, toma partido, pero no para imponer una visión al público, sino para subrayar, con una historia conmovedora, una realidad innegable.

El equipo narra un caso que le sirve de evidencia, en una función de los Miércoles de Teatro gratis. “Sabemos que va mucha gente pero a las 9:30 la mitad tiene que irse al camión. Curiosamente no hubo desbandada, pero un grupo de chavos empezó a platicar; la misma gente los calló, y a la salida vimos al grupito platicando”.

Al día siguiente el grupo de teatro recibió un mensaje del maestro de los ruidosos, que resultaron estudiantes de secundaria. El profesor ofrecía disculpas: sus alumnos hicieron ruido para organizarse, porque, aunque tenían que irse, querían ver el resto de la obra.

Pero el maestro, además, los felicitaba: “Cuando salimos, mis chicos me dijeron que querían platicar; ellos son de tercero de secundaria, son los grandes; después de que todos hablaron, llegaron a la conclusión de que no van a permitir que haya homofobia en su escuela”.

Carlos Corona tiene una frase muy linda que dice que el mejor teatro es el que hace que la gente salga hablando de la vida, no del teatro; creo que éste es un momento que la obra necesitaba”

Alejandro León, director de Tom en la granja.

Para Transeúnte, ésa es una demostración de que el teatro puede aportar al diálogo: la obra, dicen sus responsables, no recomienda al espectador que, de repente, milite de lado de quienes promueven el matrimonio igualitario, sino que reconozca que homosexuales y heterosexuales son personas completamente iguales: seres humanos sin diferencias sustanciales.

El conocido trabajo de Michel Marc Bouchard ha tenido ya otras versiones en México. ¿Acierta, de verdad, la de Colectivo Transeúnte en sus expectativas? El público tapatío puede ponerlo a prueba en la temporada de octubre: viernes y sábado a las 20:30 horas, domingos a las 18:00 horas.

 

50 kilos de carne

Un momento clave de Tom en la granja tiene que ver con mucha carne roja su papel en el castigo que sufre el personaje protagonista. La producción encabezada por Jessica Padilla y Monserrat Sosa tiene que encargarse de surtir los 50 kilos de material que los espectadores ya han visto en escena y que los actores conocen muy bien, sobre todo Diego Medrano Huerta. ¿Es necesario tan explícito gesto en una puesta en escena que abunda en símbolos apenas sugestivos?

Los responsables del montaje dicen que sí. “Hay una sarta de posibilidades para resolverlo, pero es un momento fulminante para la obra: es justo cuando llega a la materialización de la violencia”, dice el director Alejandro León, quien apela a que el público entiende que la intensidad escala durante la función hasta ese momento, en el que muchas cosas, como la conducta y la imagen de Tom en medio de la familia de su pareja, comienzan a cambiar.

La asistente de producción Jessica Padilla escucha la argumentación del director consciente de que, de su lado, lo que hay que hacer es conseguir 50 kilos de carne cada semana. Un buen reto para una recién egresada de la escuela de teatro del Inart, involucrada en una producción que este mes dará tres funciones cada fin de semana.

—¿Y qué haces con la carne?

—La congelamos.

Profes y alumnos

Diego Medrano Huerta y Jessica Padilla no son los únicos egresados de Inart que participan en Tom en la granja, décimo montaje del Colectivo Transeúnte que, en este caso, apostó por comprobar que los alumnos de la escuela son, efectivamente, profesionales a la altura de un reto como esta obra.

Entre otros, participan Sheila Bañales y Alba Sánchez como encargadas del diseño del espacio escénico, y recibieron la responsabilidad luego de participar en un taller exprofeso con el Mosco Aguilar y su laboratorio Centro-Centro; al tiempo, el vestuarista Iván Ortiz es el encargado de esa área, pero pudo hacer su trabajo con ayuda de otros estudiantes del instituto.


Iván González Vega

 
Periodista en Guadalajara, México. Estudiante de actuación. Profesor de ciencias de la comunicación y periodismo.


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