Periodismo y teatro en Guadalajara

 


 
ESTE MES
 

“Cuando tienes delante de ti a 50 niños, los ojos se vuelven enormes y el silencio, extraordinario”: Roberto Frabetti

 


Atención

El director italiano Roberto Frabetti ofreció una videoconferencia durante el Fitpa 2016 acerca del teatro para bebés, con la experiencia del longevo grupo de Bolonia La Baracca.

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Posted Junio 30, 2016 by

 
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Cualquier persona que dude si el teatro para bebés es emocionante necesita escuchar a Roberto Frabetti: el director italiano, fundador del longevo grupo La Baracca-Testoni Ragazzi de Bolonia y director del proyecto Small Size, Big Citizens de la Unión Europea, habló durante poco más de 40 minutos con el público de Guadalajara durante una videoconferencia en la que insistió en varias ocasiones en lo divertido y estimulante de trabajar para ese público, pero también subrayó la necesidad de hacerlo con profesionalismo por respeto para ese y cualquier otro público.

La charla por internet, con la traducción de Irma Zamora, fue un compacto homenaje a la cualidad del teatrero que está siempre dispuesto a “aprender a escuchar”, en la definición de Frabetti, quien contó cómo, desde su ciudad Bolonia de menos de 400 mil habitantes, con una más que aceptable infraestructura de teatro y otros servicios para la primera infancia, participa de una iniciativa de impacto europeo.

“El trabajo con los niños necesita de mucho respeto al público, con mucha apertura para que entiendas que, mientras estás actuando, ellos también te están enseñando a ti”

Uno de los mejores públicos

¿Cómo llegó a ese trabajo? Como muchos otros artistas del teatro, por curiosidad y encanto. Allí ha descubierto, dijo, que “en realidad los bebés son menos frágiles de lo que pensamos. Están muy dispuestos a tener una relación teatral con los adultos; no se necesitan atenciones particulares”. Los calificó como “uno de los mejores públicos”, capaces, afirmó, de atender los espectáculos que presenta La Baracca de más de 40 minutos de duración.

Y allí comenzó a desgranar la tesis que podría parecer simple a cualquier estudiante de teatro, pero que es también un temible reto, como sabe cualquiera que se haya subido al escenario: lo importante, dijo Frabetti, “es lo que los actores tengan intención real de comunicarse con los niños. Ellos pueden disfrutar danza, espectáculos con muchas palabras, con palabras, con mucha luz, sin luz, con objetos, de sombras… Si el espectáculo funciona, es porque el artista tiene la sensibilidad de crear esta relación con los niños”.

Más claro: “A menudo, cuando un actor está en escena, está tan atento a sí mismo que no escucha al público. Si tú haces eso con los bebés, van a dejar de ponerte atención así (y tronó los dedos). Los bebés son los que te enseñan a ti la importancia de escuchar: nunca te van a aplaudir, la retroalimentación te la dan escuchándote, estando atentos a ti”.

“No creo en un teatro para niños que es pedagógico; pienso que puede ser siempre muy educativo, como es para los adultos, pero en realidad lo importante son las diversas sensibilidades que se encuentran en ese momento, tanto el espectador como el actor; por eso los encuentros existen, pero el artista debe concentrarse sobre todo en la sensibilidad”

El extraordinario silencio

También subrayó que la capacitación del artista proviene de la experiencia, dado que “no existe un ‘actor para los bebés’ (…)  Es una persona que ama trabajar para la primera infancia y que decide también ponerse a prueba con los pequeños; la experiencia te lleva a construir tu corporalidad o tu capacidad, pero no existe la técnica; existe la atención: la observación y atender todavía más (…) Es muy útil en tu carrera como actor profesional porque los niños pequeños son capaces de hacer un silencio extraordinario”.

También contó que, si bien su modo de producir teatro para bebés no ha cambiado desde la fundación de La Baracca en 1976, lo que sí ha visto es cómo crece el interés en otros profesionales. Contó, por ejemplo, lo que vio durante una conferencia en Alemania en 1996: “Muchísimos nos decían que era imposible hacer teatro para los bebés de cero a tres años; de hecho, que era imposible hacer teatro para niños debajo de los seis años… La primera producción de teatro para niños en Alemania fue en 2005, hace apenas diez años”.

Hoy, en contraste, La Baracca puede dar testimonio de la viabilidad y la utilidad de este tipo de teatro. Su grupo en Bolonia colabora con escuelas y da decenas de funciones anuales: “Cada año son más de 50 mil niños que ‘vienen’ al teatro y esto nos crea una esperanza de que esto es posible”.

 

Viaje a Bolonia y conozca a más profesionales

Roberto Frabetti recordó que la red internacional para promover el teatro para bebés con la que participa La Baracca desde 2005 —y a la que se han sumado compañías como la mexicana Teatro Al Vacío, de visita en Guadalajara durante el Fitpa— incluye a 50 grupos del mundo, con patrocinio de la Unión Europea, dedicados no sólo al desarrollo de espectáculos en teatros y escuelas, sino también a la investigación. Small Size, dijo, está basada en la cooperación y el aprendizaje mutuo entre los grupos, y con ese espíritu invitó a los profesionales mexicanos a participar en el próximo festival, de febrero de 2017. La web de La Baracca, recordó, suele publicar videos y documentos sobre el trabajo de los grupos convocados.


Iván González Vega

 
Periodista en Guadalajara, México. Estudiante de actuación. Profesor de ciencias de la comunicación y periodismo.


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